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Experiencias paranormales en la busqueda de oro y tesoros

Experiencias paranormales en la búsqueda de tesoros

La búsqueda de oro y tesoros puede convertirse en una gran aventura para aquellos que hayan decidido practicarla. Pero, al igual que en muchas otras actividades que nos acercan a lo desconocido, nunca sabemos que podemos encontrarnos. En ocasiones el misterio, lo inexplicable, aparece de la forma menos esperada, sorprendiendo incluso al más escéptico, y la aventura adquiere un carácter completamente diferente al inicialmente planeado…

En la búsqueda de tesoros y riquezas, desde la más remota antigüedad, se mezclan supersticiones y toda clase de historias sobre maldiciones, espíritus y apariciones asociadas directamente con la existencia de un gran tesoro escondido. A lo largo de todo el mundo, a través de las diferentes épocas de la historia, podemos encontrar innumerables ejemplos.

Después de haber buscado tesoros, oro y monedas durante años y en diferentes continentes, es imposible no haber escuchado miles de historias misteriosas, algunas realmente terroríficas, protagonizadas por buscadores de tesoros de toda clase y de diferentes lugares. Aunque cada historia es diferente, con sus propios matices y peculiaridades, todas comparten, a la vez, la creencia común en determinados elementos sobrenaturales que desde hace cientos -o miles-  de años se han ido incorporando a la tradición oral de las diferentes culturas.

En la actualidad, los buscadores de oro y tesoros de diferentes países, siguen enfrentándose muchas veces a lo desconocido, por lo que siguen relatando historias de fantasmas, fuegos fatuos, guardianes del tesoro, duendes y maldiciones.

Todas estas experiencias paranormales, sobrenaturales, o, al menos, inexplicables desde la perspectiva de sus protagonistas suelen incluir, habitualmente, algunos de los siguientes fenómenos:

Fuegos fatuos

Se trata de fuego o luminarias azules que parecen surgir de la nada durante la noche. Pueden aparecer en la ladera de un monte, entre antiguas ruínas y, a veces, también flotando sobre las aguas. Pueden ser observados en determinadas circunstancias, o por determinadas personas. Se cree que el fenómeno tiene relación con la manifestación de un alma, espíritu u otros seres inmateriales con el objetivo de revelar la presencia de algún tesoro escondido.

El guardián del tesoro

Enlazando con el punto anterior aparece la figura del guardián del tesoro, un espíritu encargado de custodiar el oro o riquezas escondidas. Este guardián puede permitir al buscador encontrar el tesoro que custudia o, por el contrario, puede confundirlo y hacer fracasar su búsqueda. Tradicionalmente se suele asociar con los sentimientos que el aventurero albergue el hecho de obtener el permiso del guardián para desenterrar las riquezas, evitando así a las personas de sentimientos negativos (avaricia, codicia e intenciones negativas en general) la posibilidad de encontrar el tesoro.

Tesoros y maldiciones

En muchos casos el hallazgo de un importante tesoro suele ir ligado al hallazgo de una antigua tumba, cuyo morador ha sido enterrado con sus riquezas. Un ejemplo de esto serían las tumbas de los antiguos faraones de Egipto o los enterramientos precolombinos en el continente americano (conocidos como guacas en algunas zonas).

Estas antiguas tumbas, repletas de oro y joyas, son un interesante objetivo para cualquier buscador moderno que no tenga miedo de sufrir las consecuencias de la maldición que protege el eterno descanso de su ocupante. Desde la más remota antigüedad existen historias de este tipo, algunas ampliamente conocidas (como la de la maldición del faraón Tutankamon).

El diablo y los tesoros

Como no podía ser de otra forma, en la mayoría de los casos dónde se produce algún evento inexplicable, especialmente si sus consecuencias son negativas para los protagonistas, la figura del diablo emerge como explicación. Es normal que esto sea así pues quien si no podría ser el máximo responsable de toda esta clase de extraños sucesos que asustan a quien los vive en primera persona. Existen historias que hablan de tesoros que el diablo promete entregar a aquel que esté dispuesto a aceptar sus condiciones, generalmente a través de algún tipo de pacto.

En otras ocasiones es el propio diablo quien se cruza en el camino del buscador de tesoros, habitualmente bajo la apariencia de un anciano que le revela secretos que nadie podría saber, aunque con desconocidas intenciones.

Tesoros revelados en sueños

Otra historia no menos común, con sus miles de variantes, es la de la aparición durante el sueño del buscador de algún espectro o espíritu que le revela el paradero de algún increíble tesoro oculto. Estas apariciones en sueños pueden servir también como advertencia con respecto a algún peligro relacionado con el hallazgo del tesoro. En algunos casos estas apariciones pueden ser positivas, ofreciendo al buscador una ayuda importante para hallar el tesoro que está buscando, mientras que en otros casos pueden ser de carácter negativo con el fin de disuadir a la persona para que detenga su búsqueda antes de que sea demasiado tarde.

Energías extrañas

Existen también una gran cantidad de historias de buscadores de tesoros que relatan como extrañas energías afectan a la persona o personas implicadas en la búsqueda, impidiéndoles continuar o creando toda clase de problemas entre el grupo de aventureros. Algunas de estas historias hablan sobre la aparición de extrañas sombras negras o energías invisibles que pueden afectar, incluso llegar a poseer, al buscador de tesoros que no consigue encontrar una explicación lógica y razonable a lo que ha experimentado.

fuego fatuo

 

Como resumen de todo lo dicho hasta aquí se puede concluír que la búsqueda de tesoros perdidos, al igual que cualquier otra actividad de aventura, puede ser solo el principio de una historia extraordinaria.

Por eso nunca está demás contar con toda la información posible antes de salir a vivir cualquier aventura y, sobre todo, contar con buena compañía por si lo desconocido se cruza en nuestro camino, algo que nunca sabemos cuando puede suceder…

 

 

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